La bota y el porrón

Tanto la bota como el porrón son recipientes compartidos por varias personas para beber sin vasos ni copas, pasando de mano en mano y fomentando la camaradería

Abel Hernández

La bota y el porrón figuran entre los escasos inventos españoles conocidos y representan una de nuestras características más señaladas, con un origen lejano. Los toros y el vino han tenido durante siglos un fuerte arraigo en la cultura popular. El vino, sobre todo en el mundo rural, se bebía en bota o en porrón; en bota en el campo y en porrón en casa. Y el torero en la plaza acostumbraba a empinar la bota, sudoroso, después de una buena faena. Sancho «empinándola –se cuenta en el capítulo XIII de la segunda parte del Quijote– puesta a la boca, estuvo mirando las estrellas un cuarto de hora». En cuanto al porrón, Alejandro Dumas, en «De París a Cádiz», dice que en La Rioja y Aragón se bebía «en una especie de botella de cristal “a gargallo” con el vino describiendo un arco antes de caer a la boca». A George Orwell no le gustaba nada: «Bebíamos en algo horrible que llamaban porrón, una especie de frasco de vidrio con un brazo puntiagudo del que brota un chorro de vino cada vez que lo levantas en alto». Para Gómez de la Serna, «el porrón es un sátiro».

Tanto la bota como el porrón son recipientes compartidos por varias personas para beber sin vasos ni copas, pasando de mano en mano y fomentando la camaradería. La bota, del latín «buttis», odre, es un utensilio de cuero hecho a mano en forma de pera, preferentemente de piel de cabra, recubierta de pez en su interior, con un pequeño orificio en el brocal por donde brota, apretando, el chorro de vino que cae a la boca. Es un recipiente blando, flexible, perfecto para transportar el vino. Por eso la bota no podía faltar en la alforja del labrador o del arriero, en el morral del cazador o en el zurrón del pastor. Son legendarias «Las tres ZZZ», empresa artesanal de Navarra creada en 1873.Play Video

El porrón, posiblemente del latín «borronicum», vaso para vino, es una especie de redoma de vidrio, de distintos tamaños, para beber a chorro por un largo pitón que tiene en la panza. Su antecedente puede ser el «ritón», cuerno romano de ceremonia; nacería así de la conjunción del cuerno y el cristal. Está claro que pertenece a la cultura mediterránea. El porrón más antiguo, de finales del siglo XIV, se conserva en el monasterio de Poblet.

Hoy la bota y el porrón están en decadencia, como la cultura rural y los monasterios. Siguen aún vigentes en el refranero. Así que agua de Dios y vino en bota.