Lazos de colores

Es imposible olvidarlo: Sarnago nos recibió aquel día de agosto envuelto en un aura dorada, la de sus campos brillantes, sus calles añejas y sus rincones únicos. Pero nuestro viaje había comenzado mucho antes. Salimos de Oliete (Teruel) con la certeza de que aquel trayecto de ida y vuelta a la provincia de Soria sería una experiencia única… y no nos equivocamos.

Recorrimos las serpenteantes carreteras que poco a poco nos acercaron hasta nuestro destino, comentando cada paisaje y soñando con cómo sería Sarnago. Creímos conocerlo antes siquiera de llegar: por las palabras de José María y a través de toda la información que recabamos antes de nuestro viaje. Pero Sarnago no se explica, se siente. Se percibe en la pasión con la que sus amigos y amigas cuentan su museo, en la forma de recorrer con la mirada, las manos y el alma las fotografías que habitan sus muros, en cada historia que nos transporta a otro tiempo y en el cariño con el que acogen a quien pasa por allí. Se respira en la plaza, en el lavadero y en el entonces incipiente coliving donde tuvo lugar la inauguración de su Semana Cultural y la entrega del Premio Esteva.

Para nosotros, recibir este reconocimiento fue algo realmente especial: era uno de nuestros pueblos quien veía en Apadrinaunolivo.org el potencial de transformar unas realidades que también son las suyas. Además, procedía de una asociación única que lucha de forma incansable por impedir que el patrimonio de un pueblo, sus historias, sus formas de hacer y de entender el mundo caigan en el olvido. ¿Acaso hay más noble tarea que esa? Creemos sinceramente que no.

En Apadrinaunolivo.org trabajamos cada día por cuidar de nuestros olivos centenarios, que, como las calles de Sarnago, guardan mil historias. Pero sabemos que no hablamos solo de árboles ni de edifi cios. Hablamos de personas. De quienes dedicaron su vida a cuidar algo que hoy, para muchos, parece no tener valor. Resistir, en estos tiempos, puede parecer

un acto de rebeldía. Pero en realidad es un acto de amor, de memoria, de cariño y de respeto hacia quienes nos precedieron. Hacia quienes nos confi aron un legado que va mucho más allá de lo material.

Viajar a Sarnago y conocer su historia nos permitió acercarnos a un lugar extraordinario, sostenido por personas generosas y tenaces que creen fi rmemente que su identidad importa y merece ser protegida. Desde entonces, un pedazo de vuestro querido pueblo reside también en el Centro Despertadores Rurales Inteligentes de Oliete, donde guardamos la esteva y el número de la revista cultural donde recogisteis nuestra historia.

Gracias por tejer de esta forma tan bonita lazos de colores con nosotros, por ser embajadores de Apadrinaunolivo.org tanto como ahora también nosotros lo somos de Sarnago.

Gracias, de corazón, por invitarnos a vivir esta experiencia. Un fuerte abrazo desde Oliete.

Apadrinaunolivo.org